Por: Edgar Romero Castillo

 

Abogado de la Universidad Javeriana, especialista en Derecho Comercial de la Universidad de los Andes. Asociado en GAV Abogados S.A.S. para temas de Negociaciones, Litigios y Seguros. Conciliador en Derecho de la lista de la Cámara de Comercio de Bogotá. 

UNA PÓLIZA DE DIRECTORES Y ADMINISTRADORES (D & O) TOMADA A FAVOR DE LOS ADMINISTRADORES, ¿PUEDE TAMBIEN FAVORECER A LA EMPRESA?

En primer lugar, debe precisarse que la póliza de Directores y Administradores (en adelante, “D&O”, por sus siglas en inglés, “Directors & Officers”) es un seguro de responsabilidad civil, por lo tanto, un seguro de daños patrimoniales. Es decir, está encaminada a proteger el patrimonio del asegurado, en este caso, el de los administradores de la sociedad. No sobra anotar que un aspecto fundamental que debe tenerse en cuenta desde el inicio de la contratación de la póliza es quiénes se consideran administradores.

A través de la póliza D&O se amparan los actos erróneos (acciones y omisiones) que pueden cometer los administradores y que terminen afectando a terceros, siempre y cuando no exista mala fe o dolo por parte de administradores investigados o enjuiciados. Sin duda, el punto de partida y la justificación de la póliza de D&O está dada en el exigente régimen de responsabilidad de los administradores, el cual, vale decir, es bastante severo respecto a otras actividades o disciplinas. En efecto, el corazón de la responsabilidad civil de los administradores se encuentra contenido en el artículo 200 del Código de Comercio, modificado por el artículo 24 de la Ley 222 de 1995, y del cual se resaltan los siguientes aspectos:

    1. Los administradores responderán solidaria e ilimitadamente de los perjuicios que por dolo o culpa ocasionen a la sociedad, a los socios o a terceros.
    2. En los casos de incumplimiento o extralimitación de sus funciones, violación de la ley o de los estatutos, se presumirá la culpa del administrador. En este punto es importante resaltar que no son pocos los deberes legales a cargo del administrador (ver artículo 23 de la ley 222 de 1995), a los cuales hay que sumar los deberes que expresamente impongan los estatutos sociales.
    3. Se tendrán por no escritas las cláusulas del contrato social que tiendan a absolver a los administradores de las responsabilidades antes dichas, o a limitarlas al importe de las cauciones que hayan prestado para ejercer sus cargos.

La póliza de D&O igualmente incluye dentro de su cobertura los gastos de defensa, esto es, los honorarios de los abogados que se encargarán de la defensa del administrador -así como de las costas-, de cara al eventual proceso judicial o administrativo que se inicie en su contra.

De igual manera las pólizas de D&O ofrecen coberturas adicionales que pueden ser interesantes para los administradores, e incluso para la propia sociedad, tales como: Costos de perito para presentar dictamen pericial en un eventual proceso; honorarios de expertos en publicidad para evitar perjuicios reputacionales por la reclamación que se presente en contra del administrador; el reconocimiento de ciertos gastos en caso de embargos, como por ejemplo, servicios públicos, primas de pólizas, manutención de seres cercanos; entre otros.

En este punto es importante reiterar que la póliza, si bien es tomada y por tanto pagada por la empresa, los asegurados, en principio, son los administradores. No la empresa. Por ello toca analizar con detenimiento qué se está contratando y si dentro de lo contratado se incluyeron coberturas valiosas que favorezcan a la empresa.

Existen coberturas ofrecidas en algunas pólizas encaminadas a reembolsar el pago que haya hecho la empresa a terceros, precisamente con ocasión de la responsabilidad incurrida por sus administradores. O incluso, algunas van más allá y podrían terminar asumiendo los gastos de defensa de la empresa en caso de ser vinculada a un proceso judicial iniciado por un tercero por cuenta de los actos erróneos atribuidos a un administrador.

De acuerdo con lo anterior, es bien importante al momento de contratar una póliza de D&O establecer cuáles son las coberturas o los beneficios que se ofrecen a favor de la empresa. Muy seguramente serán aspectos adicionales que podrían tener un impacto en el valor de la prima, pero que sin duda representarán mucha tranquilidad y alivio frente a un potencial reclamo o demanda.

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NOTA: Este artículo está destinado a proveer información general e ilustrativa con relación a las materias en ella comprendida. Ni constituye ni puede ser interpretado como una asesoría legal particular. No recomendamos actuar o tomar decisiones con base en su solo contenido, sin consultar previamente a un especialista.